martes, 3 de mayo de 2011

JUSTICIA DE GENERO - MARIANA CARBAJAL

Un tribunal la condenó por homicidio preterintencional, es decir, cometido sin la intención de matar. Al principio afrontaba una posible sentencia a prisión perpetua. Pero los jueces tuvieron en cuenta la situación de violencia que vivía.

Mirta Gil, la mujer víctima de violencia de género que mató a su marido durante una discusión, recibirá una pena atenuada. El Tribunal Oral de Trelew la encontró culpable del hecho, pero le aplicó una figura más leve que la que pesaba sobre ella al inicio del juicio oral: fue condenada por el delito de homicidio preterintencional –cuya pena máxima no supera los seis años–, al entender que atacó a su esposo, José Luis Quiroga, tirándole un cuchillo, pero que no tuvo intención de asesinarlo. El veredicto fue leído ayer, y la pena que deberá cumplir se conocerá en el curso de la semana. Si no supera los tres años, podría recuperar inmediatamente su libertad. Al escuchar el fallo, Gil respiró aliviada: una semana atrás, al comenzar el debate oral, tenía por delante la posibilidad de una condena a reclusión perpetua, como había pedido originalmente la Fiscalía.

En su decisión, el Tribunal tuvo en cuenta la situación de violencia que padecía Gil y el contexto en el cual se dio la agresión a su esposo. En el veredicto, los jueces dieron por probados “los malos tratos, humillaciones y agresiones que tanto física como psíquicamente el occiso, en forma frecuente, aplicaba a su esposa”. También que “aquella fatídica mañana (del 28 de marzo de 2010) se produjo un incidente entre ambos cónyuges en el que se había reeditado esta suerte de vinculación desadaptada, tal como la supo calificar la psicóloga forense al momento de su declaración”, según detalla el fallo leído ayer poco después del mediodía.

El Tribunal Oral estuvo presidido por el juez Darío Arguiano e integrado además por los magistrados Sergio Piñeda y Adrián Barrios. En la sala estaba Gil, sentada en el banquillo. Entre el público estaban los tres hijos del matrimonio, de 22, 23 y 27 años. Cuando escuchó la baja en la calificación del delito, la mujer, ama de casa, de 46 años, esbozó una tímida sonrisa. El Tribunal descartó la primera pretensión del defensor oficial de la acusada, Sergio Rey, que había pedido la absolución, al entender que Gil había actuado en legítima defensa. En cambio, los magistrados aceptaron la segunda opción que planteó Rey: que el asesinato se produjo sin intención. El Código prevé para el homicidio preterintencional una pena de uno a seis años de cárcel. Hoy está convocada a las 9 una audiencia en la cual las partes harán sus pedidos de pena. Rey se inclinará por la aplicación del mínimo legal contemplado: un año de prisión en suspenso. Ayer se especulaba con que finalmente el pedido de la Fiscalía no superaría los tres años. Si el castigo no va más allá de ese techo, Gil podría recuperar la libertad, dado que lleva más de ocho meses detenida, en el último tiempo con prisión domiciliaria en su propia casa, y bajo la responsabilidad de su segunda hija, Paola, de 23 años, explicó ayer Rey a Página/12.

Según el defensor, la violencia de género que teñía la relación de la pareja quedó en primer plano a lo largo de la instrucción del caso y luego en el debate oral y mostró a una victimaria que también era víctima de la situación. “Como operadores del sistema tenemos que estar más preparados para analizar estos casos. La prueba que se debatió en el juicio oral fue la misma que se obtuvo en la preparación del juicio. Sin embargo, la fiscalía originalmente no la tuvo en cuenta y pedía la máxima pena, de reclusión perpetua, al realizar una acusación por homicidio agravado por el vínculo, desoyendo el dramático calvario de Gil”, opinó Rey.

El hecho por el cual resultó juzgada la mujer ocurrió el 28 de marzo de 2010, en la casa del matrimonio, en la ciudad de Trelew, cuando Quiroga, de 44 años, regresó después de una salida de fin de semana. Al encontrar a su esposa levantada a las 8.30 entró en cólera, suponiendo que ella también había salido y lo había engañado, según relató la mujer. El hombre, sereno en obras en construcción, la habría insultado y agredido a golpes. Ella manoteó un cuchillo y se lo clavó en la cara. Quiroga murió desangrado. Gil y Quiroga llevaban más de treinta años de casados.

Un Nobel sin escrúpulos- ATILIO BORON

Por Atilio A. Boron

Un signo más de los muchos que ilustran la profunda crisis moral de la “civilización occidental y cristiana” que Estados Unidos dice representar lo ofrece la noticia del asesinato de Osama bin Laden. Más allá del rechazo que nos provocaban el personaje y sus métodos de lucha, la naturaleza de la operación que terminó con su muerte es un acto de incalificable barbarie perpetrado bajo las órdenes directas de un personaje que con sus conductas cotidianas deshonra al Nobel de la Paz.

En la truculenta operación escenificada en las afueras de Islamabad hay múltiples interrogantes; la tendencia del gobierno de los Estados Unidos a desinformar a la opinión pública torna aún más sospechoso este operativo. Una Casa Blanca víctima de una enfermiza compulsión a mentir nos obliga a tomar con pinzas cada una de sus afirmaciones. ¿Era Bin Laden o no? ¿Por qué no pensar que la víctima podría haber sido cualquier otro? ¿Dónde están las fotos, las pruebas de que el occiso era el buscado? Si se le practicó un ADN, ¿cómo se obtuvo, dónde están los resultados y quiénes fueron los testigos? ¿Por qué no se lo presentó ante la consideración pública, como se hiciera, sin ir más lejos, con los restos del Comandante Ernesto “Che” Guevara? Si, como se asegura, Osama se ocultaba en una mansión convertida en una verdadera fortaleza, ¿cómo es posible que en un combate que se extendió por espacio de cuarenta minutos los integrantes del comando norteamericano regresaran a su base sin recibir siquiera un rasguño? ¿Tan poca puntería tenían los defensores del fugitivo más buscado del mundo, de quien se decía que poseía un arsenal de mortíferas armas de última generación? ¿Quiénes estaban con él? Según la Casa Blanca, el comando dio muerte a Bin Laden, a su hijo, a otros dos hombres de su custodia y a una mujer que, aseguran, fue ultimada al ser utilizada como un escudo humano por uno de los terroristas. También se dijo que otras dos personas más habían sido heridas en el combate. ¿Dónde están, qué se va a hacer con ellas? ¿Serán llevados a juicio, se les tomará declaración para arrojar luz sobre lo ocurrido, hablarán en una conferencia de prensa para narrar lo acontecido?

No deja también de llamar la atención lo oportuna que ha sido la muerte de Bin Laden. Cuando el incendio de la reseca pradera del mundo árabe desestabiliza un área de crucial importancia para la estrategia de dominación imperial, la noticia del asesinato de Bin Laden reinstala a Al Qaida en el centro del escenario. Si hay algo que a estas alturas es una verdad incontrovertible es que esas revueltas no responden a ninguna motivación religiosa. Sus causas, sus sujetos y sus formas de lucha son eminentemente seculares y en ninguna de ellas –desde Túnez hasta Egipto, pasando por Libia, Bahrein, Yemen, Siria y Jordania– el protagonismo recayó sobre la Hermandad Musulmana o en Al Qaida. El problema es el capitalismo y los devastadores efectos de las políticas neoliberales y los regímenes despóticos que aquél instaló en esos países y no las herejías de los “infieles” de Occidente. El fundamentalismo islámico, ausente como protagonista de las grandes movilizaciones del mundo árabe, aparece ahora en la primera plana de todos los diarios del mundo y su líder como un mártir del Islam asesinado a sangre fría por la soldadesca del líder de Occidente.

Hay un detalle para nada anecdótico que torna aún más inmoral la bravata norteamericana: pocas horas después de ser abatido, el cadáver del presunto Bin Laden fue arrojado al mar. La mentirosa declaración de la Casa Blanca dice que sus restos recibieron sepultura respetando las tradiciones y los ritos islámicos, pero no es así. Los ritos fúnebres del Islam establecen que se debe lavar el cadáver, vestirlo con una mortaja, proceder a una ceremonia religiosa que incluye oraciones y honras fúnebres para luego recién proceder al entierro del difunto. Además se especifica que el cadáver debe ser depositado directamente en la tierra, recostado sobre su lado derecho y con la cara dirigida hacia La Meca. En realidad, lo que se hizo fue abatir y “desaparecer” a una persona, presuntamente Bin Laden, siguiendo una práctica siniestra utilizada sobre todo por la dictadura genocida que asoló a la Argentina entre 1976 y 1983.

Acto inmoral que no sólo ofende las creencias musulmanas sino a una milenaria tradición cultural de Occidente, anterior inclusive al cristianismo. Como lo atestigua magistralmente Sófocles en Antígona, privar a un difunto de su sepultura enciende las más enconadas pasiones. Esas que hoy deben estar incendiando a las células del fundamentalismo islámico, deseosas de escarmentar a los infieles que ultrajaron el cuerpo y la memoria de su líder. Barack Obama acaba de decir que después de la muerte de Osama Bin Laden el mundo es un lugar más seguro para vivir. Se equivoca de medio a medio.

lunes, 2 de mayo de 2011

Aumentaron 20% las denuncias ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema


Según estadísticas elaboradas por la Oficina de Violencia Doméstica que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, las denuncias vinculadas con aquella problemática crecieron un 20% en dos años.

Así, el informe revela que en marzo de 2011 se registraron 744 casos, mientras que durante el mismo mes de 2009 la cifra fue de 620.

Asimismo, el documento indica que en el 82% de los casos la relación de pareja (parejas, ex parejas, concubinos, cónyuges y novios) es la predominante entre las personas afectadas y las denunciadas.

En tanto, de acuerdo a la información de la OVD, el 80% de las personas afectadas son mujeres y el 87% de los denunciados son hombres.

La OVD está ubicada en Lavalle 1250, en la Ciudad de Buenos Aires, atiende todo el año y durante las 24 horas. El teléfono es 4370-4600 internos 4510 al 4514.

Por una justicia de género

Acusada por homicidio agravado por el vínculo, la fiscalía pidió morigerar la calificación. Su abogado sostiene que lo mató en defensa propia. Hoy en Trelew se conocerá la sentencia
Soy inocente. No lo quise matar”, alcanzó a decir Mirta Gil, entre sollozos, ante el Tribunal Oral de Trelew, el viernes pasado durante la última jornada del juicio en el que está imputada por el homicidio de su esposo, José Luis Quiroga. Hoy al mediodía se conocerá el veredicto. A lo largo de los cinco días, en el juicio quedó en evidencia la situación de violencia de género que vivía Gil en su hogar, donde era humillada, golpeada y hasta llegó a sufrir intentos de violación de parte de su marido, quien además la engañaba con otras mujeres y en alguna oportunidad hasta con la propia hermana de Gil, según testificaron los hijos del matrimonio. En su alegato del viernes, la Fiscalía tuvo en cuenta ese contexto, y pidió una recalificación del hecho: morigeró un tanto la acusación por “homicidio calificado en circunstancias extraordinarias de atenuación”.

En la acusación original el delito estaba tipificado por la fiscalía como homicidio calificado por el vínculo, que tiene la pena máxima de reclusión perpetua. La nueva imputación, planteada por la fiscal general Mirta Moreno, es menos dura pero también implica un castigo severo, de 8 a 25 años de cárcel. El defensor público Sergio Rey, a cargo de la representación legal de Gil, insistió ayer en su alegato con la absolución, al sostener que la mujer actuó “en legítima defensa”, después de recibir un puñetazo en el pecho y una patada en la pierna, en el marco de una discusión conyugal. “Ella reacciona y lo primero que tiene a mano para defenderse es un cuchillo Tramontina: se lo tira a la cara y se lo clava y el hombre se desangra”, describió Rey en diálogo con Página/12.

En caso de que esa figura no sea aceptada por el Tribunal Oral, la defensa solicitó que se la condene por “homicidio preterintencional”, cuya pena mayor es de 6 años, por considerar que Gil pretendió agredir a su esposo, pero no tuvo intención de matarlo.

El hecho por el cual está acusada Gil ocurrió el domingo 28 de marzo de 2010 por la mañana en la casa en la que vivían juntos, en el barrio Amaya, en las afueras de la ciudad de Trelew, provincia de Chubut. Quiroga, de 44 años, trabajaba como sereno en obras en construcción. Estaban casados hace casi treinta años. En el marco del matrimonio tuvieron tres hijos que hoy tienen 22, 23 y 27 años. Los tres declararon ante el Tribunal Oral el miércoles. Destacaron que Quiroga era un “buen padre” pero dieron detalles en sus testimonios ante el Tribunal Oral del habitual maltrato que le propinaba a su madre, que incluía insultos, a veces golpes, y humillaciones como serle infiel con otras mujeres o hacerla dormir afuera de la casa en una noche helada. También contaron que se iba los viernes a la casa de un primo donde se hacían “fiestas” con varias mujeres, y regresaba a su hogar los domingos. Fue justamente un domingo, al volver de esas juergas, que ocurrió la tragedia.

El viernes, antes de los alegatos y en la última jornada del juicio oral antes de la lectura de la sentencia, Gil brindó su testimonio. Varias veces se quebró y rompió en llanto. Un clima emotivo y angustiante se apoderó de la sala al escucharla. La mujer relató que el día en que se produjo la muerte de su esposo, Quiroga llegó al hogar familiar a las 8.30. La encontró levantada y le empezó a gritar: “Qué hacés levantada, puta, ¿de donde venís?”. Dijo que mientras ella lloraba, su marido le dio un golpe de puño cerrado en el torso y luego una fuerte patada en un muslo. “Ahí reaccioné y le pegué no sé con qué, cuando vi que había sangre por todos lados, sé que estaba parado ahí y le pegué...”, dijo entre llantos. El objeto que agarró fue un cuchillo. El filo le produjo un corte, que dio justo en una arteria: las heridas le provocaron la muerte. Gil contó que se puso a gritar, no podía creer lo que había hecho: “Amor, qué te hice, perdoname”, sollozó.

Ante consultas realizadas por el defensor público, Gil afirmó que solo atinó a defenderse, que temió que Quiroga la matara. También contó que cada vez que él le pegaba, ella tenía mucho miedo porque no se controlaba, le pegaba donde podía y no le importaba nada. “Yo no sabía qué hacer, no tenía a nadie que me dé un consejo, que me ayude a salir...”, afirmó. También sostuvo que “era una persona muy buena con mis hijos, por eso nunca me voy a poder perdonar lo que hice... el problema de él era la bebida, no se controlaba, no me escuchaba, varias veces quise hablar con él, yo quería un matrimonio feliz, vivir tranquilos”.

Gil nunca llegó a denunciarlo. Después de su declaración, se escucharon los alegatos. La fiscal Moreno dijo no advertir causas que justifiquen la reacción de la mujer, aunque valoró las circunstancias por las cuales atravesaba la pareja como atenuante. Destacó lo descripto por los hijos, quienes manifestaron que la relación estaba deteriorada y signada por el maltrato, la violencia física y psíquica y hasta el abuso sexual. Calificó el vínculo entre ambos como “patológico” y “enfermizo”, y reconoció que había una relación de sometimiento de Gil frente a su marido. A su turno, Rey, el defensor oficial, puso énfasis en que la mujer jamás se había defendido de las agresiones, que le tenía miedo a su esposo, y se preguntó cuál debería haber sido su actitud frente a la agresión que sufrió en la fatídica mañana del 28 de marzo, “¿tal vez esperar que la mate?”. Y destacó que lo que Quiroga consideró una provocación fue solo que Gil estaba levantada en el momento que él llegaba a su casa.

Entre los testigos que se escucharon a lo largo de la semana, se destacaron los tres hijos del matrimonio. Los tres declararon el miércoles y contaron sobre los golpes que propinaba su padre a su madre, y que una vez llegó a darle una patada en el pecho que la dejó en cama durante casi quince días. También coincidieron en que en varias oportunidades ella quiso suicidarse por la situación que vivía. Paola, la segunda, de 23 años, dijo: “Yo le decía que se separe, me dolía mucho cuando le pegaba, ella no se defendía y después lo perdonaba”. También comentó que su padre había querido abusar por la fuerza de Gil. Y que su madre le decía que algún día él iba a cambiar, que lo amaba y que no quería despegarse de sus hijos. El hijo mayor, de 27 años, afirmó: “Mi viejo fue una excelente persona, pero falló como marido y así pasó lo de mamá”.

Se esperaba que al final de la audiencia de debate, el Tribunal integrado por los jueces Darío Arguiano, como presidente, Sergio Piñeda y Adrián Barrios, como vocales, diera su veredicto. Pero los magistrados comunicaron que lo anunciarán hoy, a las 12: prefirieron tomarse más tiempo para analizar el caso por su complejidad, informaron. Gil espera la sentencia con prisión domiciliaria.

lunes, 25 de abril de 2011

ANIVERSARIO GENOCIDIO ARMENIO

Por Pedro Mouratian
Ante un nuevo aniversario del genocidio armenio, surgen cuestiones que merecen por lo menos pensarse desde el prisma de una realidad argentina que en los últimos años nos mostró que aún lo que se presupone imposible resulta factible. La derogación de leyes de impunidad, el avance de los juicios por la verdad y una enérgica política de derechos humanos dieron el marco propicio para que la comunidad armenia en nuestro país pudiese imaginar que sus viejos anhelos políticos de reconocimiento del genocidio del que fuera víctima podían encontrar las respuestas favorables que pondrían un manto de justicia ante tantos años de impunidad. La construcción de la memoria colectiva tras la última dictadura militar en la Argentina, basada en la búsqueda incesante de verdad y justicia, fueron el apoyo imprescindible para los logros obtenidos. Ese pasado del pueblo armenio y este presente argentino se entremezclan con un componente que emerge por encima de todo: la lucha por la dignidad y la justicia.

El pueblo argentino, de compromiso sostenido y contundente, recibió a los armenios como exiliados y refugiados que llegaron tras sufrir el genocidio. Es el mismo compromiso que amplios sectores de la dirigencia política supieron manifestar en importantes declaraciones y resoluciones en el Parlamento nacional, acompañando los reclamos de una comunidad que se integraba y forjaba su identidad como parte de un mosaico cultural de un país enriquecido por su diversidad.

En ese camino, y alentados por el respaldo unánime de ambas cámaras del Congreso Nacional, se sancionó la ley 24.559 que reconocía la existencia del genocidio armenio. Sin embargo, permeable a las presiones políticas y priorizando intereses ajenos a la defensa de los derechos humanos, el entonces presidente Carlos Menem vetó la ley. Diferente había sido la posición del ex presidente Raúl Alfonsín, quien desoyó recomendaciones diplomáticas y reconoció, en un acto en 1987 y ante la comunidad armenia, la existencia del genocidio.

El devenir de un país que a partir de 2003 cambiaría su escala de valores y su proyecto de construcción social le daría una dimensión universal a la lucha por la verdad y la justicia. La condena de cualquier genocidio y el respeto por los derechos humanos impulsó al Consejo Nacional Armenio a promover el viejo anhelo de la sanción de la ley, que tomó cuerpo a partir de una realidad que se construía bajo la convicción de realizar políticamente todo lo necesario cuando de violación de los derechos humanos se trataba. Ese modelo de país que lideraba el presidente Néstor Kirchner era la garantía de los logros que vendrían. Su fortaleza y coherencia residía en sostener que una nación no puede crecer y consolidarse sobre los cimientos de la negación, el olvido y la impunidad. Así, en enero de 2007, luego de ser aprobada por las cámaras de Diputados y Senadores de la Nación, el presidente Kirchner, con profunda generosidad política, promulgó la ley 26.199 que declara el “24 de Abril, Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos” en homenaje a las víctimas del genocidio armenio.

En este contexto es que resultó posible que la Justicia argentina, a través del juez federal Norberto Oyarbide, emitiese hace pocos días un fallo histórico ante la demanda iniciada por el escribano Gregorio Hairabedian y copatrocinado por las instituciones de la comunidad armenia, donde declara con entidad de sentencia definitiva que “el Estado Turco ha cometido delito de Genocidio en perjuicio del pueblo armenio en el período comprendido entre los años 1915-1923”. Oyarbide, en los fundamentos de la sentencia, trae a colación las expresas mandas emergentes de la ley 26.199.

Se avecinan nuevos desafíos para los argentinos, tanto para aquellos que pertenecemos a la comunidad armenia en el país como para toda la sociedad, que es el reto de continuar promoviendo siempre la defensa irrestricta de los derechos humanos, la construcción de una sociedad inclusiva que valoriza la diversidad y lucha contra cualquier forma de discriminación. Rescatar la memoria y exigir justicia debe ser la forma de evocar el genocidio armenio que trasciende a su propio colectivo, y resulta ser una estampa dolorosa para cualquier sociedad que jamás debería repetirse. La ley 26.199 y el reciente fallo de la Justicia argentina dan testimonio de ello.

* Coordinador de Políticas contra la Discriminación del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

jueces antidiluvianos

El juez Miguel Güiraldes negó a Maiamar Abrodos el derecho al cambio de sexo mediante una intervención quirúrgica y la modificación de su identidad en el DNI. La causa pasó por tres jueces, y por maltrato le pidieron dos veces los mismos peritajes.
Tras casi dos años de presentaciones judiciales y pericias que favorecían su pedido, la Justicia decidió negar a una mujer trans el acceso a la intervención quirúrgica para que su cuerpo acompañe la identidad que construyó; el mismo fallo también le impide el acceso a un DNI acorde con su nombre femenino. En la sentencia, el juez Miguel R. Güiraldes explica que no accede al pedido de Maiamar Abrodos porque “con sólo pensar en ello, digo, cualquiera siente un escalofrío por lo espeluznante que implica el transitar un camino sin retorno hacia la enajenación de sí mismo”, y no es posible “modificar lo inmodificable” al afanarse en contrariar “leyes naturales” o “el sexo” recibido “desde nuestra misma concepción”. Güiraldes, que no mantuvo ninguna entrevista personal con Abrodos a lo largo del proceso, no refiere a la perspectiva de los derechos humanos –explicitada en la demanda–, pero sí reitera su preocupación por la salud mental de alguien que vive “el fenómeno del transexualismo”.

“Además de patologizarla, el juez recurre a argumentos paternalistas y la defensa de la moral pública. Y también asume el rol de médico. Es un fallo arbitrario y dogmático”, definió a este diario el abogado Emiliano Litardo, representante de la mujer trans, que “no esperaba esta respuesta”. Está por cumplir 45 años; tenía 42 cuando presentó el amparo que, por decisión de la Justicia, llegó como demanda al Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil Nº 106. En diálogo con este diario, ella explicita su urgencia: “Es un momento clave. Necesito poder intervenirme quirúrgicamente. Es para mi vida, es para ser libre en mí misma. ¿Qué voy a esperar? ¿A pasar los 50, a tener 60?”.

La tramitación de la demanda fue compleja y sumó la intervención de tres magistrados, uno de los cuales la tuvo a su cargo en dos oportunidades. La causa fue radicada a mediados de 2009, cuando el juzgado estaba a cargo de su titular, Myriam Cristina Rustan de Estrada. Fue ella quien pidió al Cuerpo Médico Forense que realizara las primeras pericias a Abrodos: estudios psiquiátricos, psicológicos, físicos y la entrevista con una bióloga. Además, algunos amigos y compañeros de trabajo debieron dar testimonios de su vida cotidiana. Los peritos la definieron como “psicojurídicamente normal” y recomendaron que la Justicia autorizara la intervención y concediera el documento bajo la identidad de género que pedía Abrodos, actriz (reestrena en estos días una obra dirigida por José María Muscari) y docente del IUNA (Instituto Universitario Nacional de Arte) y la EMAD (Escuela Metropolitana de Arte Dramático).

Poco después, por licencia de la titular, intervino como subrogante Martha Gómez Alsina, la jueza que tuvo su momento de fama durante el debate sobre matrimonio igualitario (a fines de 2009 dictó una –exitosa– medida cautelar para impedir el casamiento de Alex Freyre y José María Di Bello en Buenos Aires; durante 2010 participó de las audiencias porteñas en el Senado para denostar el proyecto finalmente aprobado). Con la causa a su cargo, ordenó reiterar las pericias, esta vez en el Hospital de Clínicas. Allí, Abrodos pidió (y consiguió) ser exceptuada de atravesar un nuevo examen físico porque esas instancias “son medievales, tenés que desnudarte, te sacan fotos, te tocan para buscar si tenés anomalías... es una situación horrible”. Por ello sólo se repitieron las evaluaciones psiquiátricas y psicológicas, y también otras entrevistas a personas cercanas a su vida diaria. Al terminar, sobre ella ya se había practicado un total de 11 pericias. Los expertos a cargo de la segunda batería de estudios también recomendaron que la Justicia accediera al pedido de Abrodos. Posteriormente, tras un breve lapso en que Rustan de Estrada retornó al juzgado, la causa quedó a cargo de Miguel R. Güiraldes, quien emitió la sentencia.

El fallo comienza por desestimar la presentación de Abrodos porque “se explaya, con abundantes citas de intelectuales”, sobre el derecho a la identidad de género. En cambio, para justificar su decisión prefiere citar bibliografía horneada en los think tanks del Opus Dei (“Identidad sexual y Derecho. Estudio interdisciplinario del transexualismo”, texto con que la docente argentina de la Universidad Austral Marina Camps Merlo aprobó estudios de posgrado en la española, y también fuertemente ligada a la Obra, Universidad de Navarra); un Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de autoría ignota, que, contra lo que sostiene la Ley Nacional de Salud Mental (Nº 26.657), afirma que existe la “disforia de la identidad sexual” y define “el transexualismo” como “trastorno mental”; y una conferencia del juez Mauricio Luis Mizrahi, “Homosexualidad y transexualismo”.

El juez Güiraldes intenta demostrar que una persona trans lo es a causa de una cierta disfunción familiar que causa, en la infancia, el desarrollo de “una autoestima deformada y raquítica”. Pero “las causas del transexualismo no son claras sino más bien oscuras y complejas”, lo cual no le impide afirmar que “el transexualismo es un estado patológico”. De allí que se niegue a hacer lugar a la autorización para la cirugía. No sólo “un ‘cambio de sexo’ no es realizable” sino que, además, “se ha constatado que la intervención quirúrgica” en estos casos “no ha demostrado ser todo lo efectiva que se desearía a la hora de intentar fortalecer la identidad sexual de una persona”, advierte, omitiendo las fuentes. “Más aún, como se ha comprobado, se tendrán sujetos más anormales que antes.” Para aclarar el standard, el magistrado explica que “ciertas características físicas no podrán ser transformadas” por hormonas o cirugía: “La talla, la forma de la cara, de las mejillas, pies y manos. Además, los senos corren el riesgo de quedar muy pequeños en relación con las proporciones corporales masculinas”.

El deseo de la persona trans es imposible, afirma el fallo; “a lo sumo, puede concretarse una burda simulación mediante artificios técnicos, que introducen modificaciones irreversibles en el organismo de quien pretende semejante autocastigo”. Ante las “falsas ilusiones de los transexuales”, autorizar una intervención semejante, para el juez Güiraldes, es “violatorio de la moral pública”. “Los que vemos desde afuera la posición del transexual, vemos claramente que su sueño de cambiar su sexo es irrealizable”, porque “quien nació varón, morirá varón; y quien nació mujer, morirá mujer. Y ello es así aun cuando la comunidad, a través de sus autoridades, diga lo contrario y los médicos mimeticen el cuerpo ocultando su verdadero ser”.

24 femicidios en febrero y marzo


Durante febrero 12 mujeres fueron asesinadas en Argentina por razones de género, lo mismo pasó en marzo. Los datos surgen de un monitoreo propio elaborado a partir de información de los principales diarios nacionales y de las tres agencias de noticias nacionales (Telam, Dyn y NA).


FEMICIDIOS MARZO 2011

MARISA NIEVAS
33 años
Juan Carlos Pereyra, de 40 años, la asesinó con un arma blanca y luego se suicidó en una vivienda de Villa Urquiza, provincia de Córdoba.
En las crónicas policiales se detalla que la pareja no convivía. Por su parte el comisario Alejandro Romagnolo planteó frente a los medios 'la posibilidad de un hecho con tintes pasionales'.
2 Marzo 2011

MARIA RODRIGUEZ
44 años
Su victimario, Tomás Rubén Díaz de 76 años, la ultimó con una pistola Magnun 357 y luego se suicidó.
El fiscal Martín Pizzolo caratuló el hecho como homicidio seguido de suicidio y destacó que las pistas de la investigación se dirigen hacia la hipótesis del 'móvil pasional'.
Pizzolo informó que las pistas de la pesquisa se dirigen hacia la hipótesis del 'móvil pasional y que, a raíz del vínculo laboral entre ambas personas, el victimario pudo haber reaccionado con algún dejo de ira contra la mujer'.
El victimario poseía un comercio en la ciudad de Olavarría, provincia de Buenos Aires, donde se produjo el hecho.
5 Marzo 2011

ANGELA ALOMO
16 años
Agonizó durante dos días en el Hospital Regional 'Ramón Carrillo' de La Banda, Santiago del Estero.
Su pareja, Raúl Castillo de 22 años fue detenido, acusado de haberla rociado con alcohol y prenderla fuego.
Un cable de la agencia TELAM recoge declaraciones de familiares y amistades de la pareja, quienes describieron a Castillo como 'un tipo tranquilo, incapaz de una cosa así'; en tanto señalaron que Ángela 'siempre fue decidida a todo'.
Una niña de 7 meses que estaba con su madre en el momento del hecho fue alcanzada por el fuego y sufrió heridas menores.
6 Marzo 2011

MICAELA FERREYRA
16 años
Asesinada de un tiro en el cuello en medio de una pelea entre dos grupos de jóvenes, en la localidad bonaerense de Quilmes.
Fuentes policiales, citadas por la agencia TELAM, informaron que 'la víctima fue golpeada en el boliche Osiris y, al volver a su casa, su novio y otros amigos fueron con ella a buscar al agresor. En el camino se habría topado con el hermano del atacante, quien le disparó a la joven con una pistola 9 milímetros'.
Efectivos del Gabinete Criminológico de la comisaría quinta de Quilmes por orden del fiscal Jorge Saizar, detuvieron al asesino, que tenía antecedentes por homicidio
8 Marzo 2011

NN
25 años
En la zona denominada Cuartel V en el partido bonaerense de Moreno un hombre acuchilló a una mujer.
Las breves crónicas policiales indican que eran amantes, pero no proporcionan datos personales de ambos, sí indican que las investigaciones realizadas por la DDI de Mercedes permitieron detener al agresor en una vivienda de la localidad de Bella Vista.
La mujer que presentaba una herida en el tórax fue asesinada en la vía pública mientras caminaba con sus hijos de 3 y 6 años.
11 Marzo 2011

ANALÍA DE LOS ANGELES GALLEGOS
39 años
Fue encontrada maniatada, golpeada y violada en una zona denominada 'El Bajo' de la capital salteña.
La autopsia reveló que presentaba 'politraumatismo de cráneo y traumatismo severo de cadera izquierda'.
Las primeras informaciones periodísticas sobre el hecho se referían a la mujer diciendo que era prostituta. En una entrevista publicada en el diario El Tribuno del 16 de Marzo la madre de la víctima relata que era adicta al paco, situación que la llevó a rodearse de personas con antecedentes penales, quienes la habrían asesinado.
El juez de Instrucción Formal 8, Federico Diez, ordenó la detención de dos hombres de apellido Costilla (18 años) y Aguilar Millán (36 años), por la violación y asesinato de la mujer.
Las crónicas policiales relatan que los asesinos' le habrían sugerido mantener relaciones sexuales, a lo que la mujer se habría negado en forma terminante. Entonces, los delincuentes, totalmente fuera de control, le propinaron una descomunal golpiza'.
12 Marzo 2011

NN
Un cable de la agencia TELAM informa el hallazgo del cadáver de una mujer al costado de la autopista Ricchieri, en el partido de La Matanza (oeste del conurbano bonaerense)
Precisa además, que el cuerpo fue quemado y presentaba heridas de arma blanca.
Por otra parte, consigna que se 'buscaban en la Comisaría de la Mujer las últimas denuncias por malos tratos o violencia doméstica, dijeron las fuentes consultadas'.
El seguimiento de la información en otros medios registra la hipótesis no fundamentada de un posible femicidio. El portal rosario24 indica, 'los investigadores sospechan que se trató de un crimen pasional, informaron fuentes policiales'.
15 Marzo 2011

MARIA CONCEPCION FERNANDEZ
60 años
Su concubino, Ciro Alberto Avila de 55 años, la asesinó de un golpe en la cabeza y luego se suicidó.
Ambos cuerpos fueron encontrados en el interior de la vivienda que compartían en Río Tercero, Córdoba.
La carátula de la causa es homicidio seguido de suicidio. Investiga los hechos el fiscal de Instrucción Marcelo Ramognino.
16 Marzo 2011

MARIA LUISA PAVÓN
24 años
Su cuerpo fue encontrado en las afueras de la localidad de Nueva Esperanza, departamento Pellegrini en el norte de Santiago del Estero.
Su padre denunció en la seccional 32, de Nueva Esperanza, su desaparición días antes del hallazgo; fue vista por última vez con vida junto a su ex concubino, Ramiro Villareal de 25 años.
La justicia del Crimen de Cuarta Nominación a cargo del juez Miguel Moreno ordenó la detención de Villarreal quien fue alojado en la comisaría de Nueva Esperanza.
16 Marzo 2011

LIDIA PAULINA CANO
32 años
Su cuerpo con dos orificios de bala fue encontrado en un camino rural de la ciudad de Leones, en el sudoeste de la provincia de Córdoba.
Marcelo Filipuzzi, productor agropecuario, está imputado por el homicidio de la mujer, cuya desaparición había denunciado su concubino.
'Se trataría de un caso pasional que será inminentemente resuelto' indicaban las crónicas policiales cuando la policía encontró el vehículo de la mujer abandonado en la ruta.
Posteriormente las investigaciones realizadas por la policía determinaron que Filipuzzi se había encontrado con Lidia Cano en el lugar donde fue hallado el auto.
En el campo, propiedad del presunto asesino, se secuestraron dos armas de fuego del calibre 22
Interviene en la causa el Fiscal de Instrucción de Marcos Juárez, Carlos Viramonte
17 Marzo 2011

NN
35 AÑOS
La mujer de nacionalidad paraguaya, fue encontrada asesinada en el departamento que alquilaba, en el barrio porteño de Caballito.
Según un cable de la agencia DYN 'los detectives del caso sospechan que la mujer habría discutido con una persona conocida y en ese marco recibió un golpe fatal', también se indica que la puerta de su departamento no había sido forzada.
El diario Tiempo Argentino titulaba en su edición del 22 de marzo, 'Hallan el cadáver de una prostituta en un departamento de Caballito'.
El caso es investigado por el fiscal porteño Sandro Abraldes.
21 Marzo 2011

MARÍA ELIZABETH TAMAY
Entre 17 y 22 años (no hay coincidencia en las crónicas periodísticas)
Murió tras agonizar varios días en el hospital Masvernat, de Concordia, Entre Ríos, al que ingresó con el 85 % de su cuerpo quemado.
Las primeras informaciones periodísticas indicaban que las heridas fueron provocadas por la explosión de una cocina de cocaína montada por su pareja en la vivienda que compartían, sin embargo también se indicaba como hipótesis del hecho 'la agresión de otra persona'.
El diario UNO de Entre Ríos al informar sobre el hecho consignó que 'la joven convive con su pareja, un hombre que dobla en edad a la mujer, de aproximadamente unos 33 años. En tal caso, podría tratarse de un episodio donde mediaron los celos'.
Rafael Benítez, fue vinculado por los medios locales a 'varias causas por transporte de estupefacientes'.
Benítez, fue puesto a disposición de la justicia federal de Concepción del Uruguay acusado además de abandono de persona, la joven fue llevada al hospital por dos mujeres
El diario El Litoral en su versión digital del 31 de marzo informa que 'la chica ejercía la prostitución'.
31 Marzo 2011

FEMICIDIOS FEBRERO

VERONICA VIVIANA MEDINA
32 años
Wilde
Después de seis días de agonía murió en una clínica privada del partido bonaerense de Tres de Febrero, presentaba quemaduras en el 60% de su cuerpo.
Fernando Martínez, de 32 años, fue detenido acusado de haberla rociado con alcohol y prendido fuego.
El cable de Télam consigna que la mujer agonizante salió a la calle pidiendo auxilio y lo acusó de haberla quemado.
La causa, caratulada como 'homicidio calificado' está a disposición del fiscal Guillermo Castro, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 del departamento judicial Lomas de Zamora, descentralizada en Avellaneda.
3 Febrero 2011

GRACIELA B. QUINTANA
35 años
Murió camino al hospital San José de Pergamino desangrada a raíz del corte que su ex pareja le asestó en el cuello con una tijera.
Omar Taborda de 49 años, con quien la mujer tenía una hija, declaró que había sido agredida por un delincuente que huyó de la casa sin dejar rastros.
El fiscal Mario Daniel Gómez ordenó la detención de Taborda porque los vecinos habrían desmentido su versión al declarar que escucharon gritos y agresiones en el interior de la vivienda de la mujer mientras él estaba en el lugar.
4 Febrero 2011

MAYRA GOMEZ
18 años
Las primeras pericias de la Policía Científica determinaron que la joven fue atacada con saña.
El cuerpo fue hallado en una zona de quintas dentro de la localidad de Los Manzanares, en el partido de Pilar con varios puntazos y un fuerte golpe en la cabeza.
Su novio de 20 años, confesó, según la crónica policial, que 'el odio lo cegó y que apuñaló a su ex -novia embarazada de tres meses' porque 'el hijo que esperaba no era suyo'.
La madre de la joven declaró a medios periodísticos que la joven planeaba irse a vivir con el asesino a pesar de que la pareja vivía 'algunas situaciones traumáticas'.
Interviene el titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Pilar, Leonardo Lortenstein,
5 Febrero 2011

GEORGINA SOFIA SAAVEDRA VERA
17 años
Fue asesinada en Perico (Jujuy) por Miguel Alan Yucra, su novio, de 22 años.
Las pericias determinaron que la joven murió como consecuencia de un disparo calibre 22, que quedó alojado en la cabeza, a la altura de la sien; también se constató que estaba embarazada de 12 semanas.
En la causa interviene el juez de Instrucción del Turno número cuatro, Juan Carlos Nieves
5 Febrero 2011


VANESA BEATRIZ CARDOZO
18 años
Falleció en el Hospital Vidal de Corrientes tras permanecer internada en gravísimo estado durante una semana por las gravísimas quemaduras que tenía en la zona del pecho y parte del brazo.
Según información policial, las lesiones se habrían producido cuando la joven manipulaba un liquido combustible, sin embargo, el portal Corrientes Hoy.com informa que la joven 'habría mantenido una discusión con su pareja, la cual habría originado que la mujer se rociara el pecho y los brazos con combustible'.
El comisario Lucas Gómez, de la localidad de San Cosme, declaró que se investiga si se trató de una autolesión.
7 Febrero 2011

CLAUDIA NOEMÍ CHAMORRO
25 años
Fue apuñalada por su ex pareja, Julio César Dávalos de 29 años, en la casa que compartían con sus cinco hijos/as.
Los constantes maltratos de los que era objeto la habían alejado del lugar.
El victimario, que quedó en casa con los/las menores, aprovechó que la mujer regresó a buscar sus pertenencias para asesinarla. El asesino tras cometer el delito se dio a la fuga; horas después se presentó en la seccional policial donde quedó detenido tras confesar el crimen.
Constaba una denuncia previa por malos tratos en la comisaría del barrio, que había sido realizada por la mujer.
14 Febrero 2011

GLORIA PAREDES
41 años
Ingresó al Hospital Perrando de Resistencia con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo.
El ex esposo, de 54 años, quedó internado por las quemaduras que presentaba en ambas manos.
Los medios periodísticos se hicieron eco del relato que habría hecho ante la Justicia el ex marido de la mujer.
'Mantuvieron una fuerte discusión luego de que ella le planteara que quería retomar la relación y él le dijera que no estaba de acuerdo. La mujer fue sola al baño tomó una botella de alcohol, se roció todo el cuerpo y se prendió fuego con un encendedor', informaron.
Investiga el hecho la fiscal 5 de Resistencia, Dolly Fernández
15 Febrero 2011

PAOLA MANCINI
34 años
Miguel Angel Mendarte, de 34 años, le disparó mientras la mujer corría por la calle Boulogne Sur Mer al 1177 en la localidad bonaerense de Ituzaingo.
La información periodística señala que ambos circulaban en un Volkswagen Golf negro del cual bajó la mujer corriendo mientras gritaba 'Miguel, no me tires'.
El hombre, luego de gatillar al menos cinco veces huyó a la carrera y volvió a subir al auto, donde fue encontrado por la policía con un balazo en la cabeza y un arma entre las piernas.
20 Febrero 2011

ROXANA BEATRIZ PACHECO
31 años
Fue encontrada apuñalada en el interior de un auto en la localidad bonaerense de Villa Concepción, partido de San Martín.
Testigos del hecho, según la versión policial que recoge el cable de la agencia TELAM, 'dijeron que antes de ser asesinada se encontraba discutiendo con su marido' en el interior del coche donde fue hallado el cadáver.
La información periodística señala además que la policía busca al presunto asesino, quien 'mató a su mujer por cuestiones pasionales'.
Otras informaciones periodísticas consignaron que el hijo de la pareja, de 4 años, que se encontraba en el interior del coche, contó que 'su padre había matado a su madre con un cuchillo'.
El homicida, Víctor Andrada, de 39 años, había recuperado la libertad hacía tres meses. Estuvo preso cinco años por robo calificado en cárceles de Olmos, Mercedes e Ituzaingó.
Fue detenido en la ciudad de Frías, cabecera del departamento santiagueño de Choya, diez días después que el fiscal de San Martín Carlos Insaurralde, dictó la orden de captura por el asesinato de su mujer.
21 Febrero 2011


ANALÍA CÁCERES
30 años
Agonizó dos días luego de haber sido rociada con alcohol y prendida fuego por su marido, en la localidad bonaerense de Mariano Acosta.
Leonardo Fabio Cabrera, de 40 años, fue detenido por decisión del fiscal de instrucción de Morón Hernán Moyano, acusado de 'homicidio'.
El relato periodístico asegura que 'el hombre le recriminaba a su mujer una relación sentimental'.
Los tres hijos de la pareja fueron testigos del hecho que provocó heridas en el 60% del cuerpo de la mujer. Se presume que el hombre agarró una botella de alcohol, la roció y la prendió fuego.
La mujer habría relatado que el fuego se inició cuando prendió fuego mientras se quitaba el esmalte de las uñas, sin embargo el fiscal de la causa interrogó a familiares de la víctima, quienes relataron que la pareja mantenía fuertes discusiones y que el hombre era muy violento.
23 Febrero 2011

MARIA SOLEDAD CARLINO OLIVERA
23 años
Su cuerpo fue encontrado debajo de un sommier en la casa de su asesino, en el partido de Tres de Febrero, localidad del conurbano bonaerense.
Murió por asfixia, presentaba golpes en distintas partes del cuerpo y en los brazos.
Javier Horacio Otero de 32 años, el único detenido por el crimen de María Soledad, tiene una denuncia por presunto abuso sexual, presentada en enero de 2011.
Otero se abstuvo de prestar declaración indagatoria ante la fiscal de Vicente López Beatriz Molinelli, quien trata de determinar si fue abusada sexualmente.
El diario Página 12, en su edición del 26 de febrero, consigna que la joven solo conocía 'en forma circunstancial' a su victimario por trabajar en la misma zona, otras versiones indican que era su ex novio.
24 Febrero 2011

LAURA DEL VALLE VITIÁN
42 años
Fue asesinada por su pareja Domingo Hipólito Posadas de 47 años mientras dormía junto a una de sus seis hijas en Antilla, Salta.
Posadas, que dos semanas antes había sido denunciado por violencia familiar, le disparó en la espalda con una escopeta calibre 16.
Fue detenido horas después del femicidio en la puerta de la vivienda donde cometió el asesinato. Si bien había huido regresó para retirar un bolso y sus documentos.
La causa fue caratulada 'homicidio calificado agravado', y está a cargo del juez de Instrucción Mario Herminio Teseyra.
Por otra parte, los hijos/as de Laura quedaron al cuidado de una tía.
24 Febrero 2011