miércoles, 24 de agosto de 2011

LA BANALIZACION DE NUESTRAS TRAGEDIAS

Al ser consultada por una movilera sobre las versiones que aseguran que mantuvo un romance con el almirante Eduardo Massera durante la última dictadura militar, Graciela Alfano trivializó un tema que merece mayor seriedad. “Si te acostás con un genocida no salís con los 30 mil desaparecidos”, dijo entre risas.

Todo comenzó con una pelea mediática entre la jurado de Showmatch y Jorge Rial en la red social Twitter. El periodista lanzó la consigna #chaufort, para pedir que el chocolatero no esté más en la televisión. Nadie sabe bien por qué, la vedette arremetió proponiendo un #chaurial. "Tranquilos, que no la sigo ni le pienso responder. Parece que el esperma de Massera está haciendo efecto", respondió el conductor de Intrusos.

El cruce en Twitter siguió con normalidad hasta que ayer aparecieron las nuevas declaraciones de Alfano que, jocosa, comparó la dictadura con la democracia y no se encargó de negar los rumores sobre el vínculo que habría tenido con el represor. “También hay 70 mil muertes por año por jueces que dejan libres a homicidas”, afirmó Alfano cuando la movilera le comentó que Massera no fue elegido por el pueblo y que durante su gestión hubo 30 mil desaparecidos.

“Yo ni lo admito ni no lo admito. Además, si las hubiera tenido, no lo voy a decir”, dijo evasiva. Y siguió: “Hasta ahora la Corte de La Haya no me ha llamado por los desaparecidos. Y con quién me acosté o me dejé de acostar, es mi problema y me lo banco yo”.

“Cuando cumplí 21 años me metí en la cama con quien quise, hice lo que quise y no me hago cargo de lo que hace una persona, porque vos si salís con un señor rico no salís con el dinero, si te acostás con un señor joven no salís con la edad del señor, si te acostás con un genocida no salís con 30 mil desaparecidos ni te busca la Corte de La Haya”, concluyó.

Jorge Rial le respondió con dureza en su programa de televisión "Saliendo con ese asesino ya sabías lo que pasaba. No mataste a nadie, no desapareciste a nadie. Ahora, ¿que no sabías quién era Massera? Vos sabías", lanzó.

martes, 23 de agosto de 2011

Lohana Berkins, la travesti que quiere ser Presidenta

Se empieza a discutir la ley de identidad de género en el Congreso y Lohana Berkins Está feliz. Muestra uno de los chalecos que hicieron en la cooperativa, se lo coloca en el pecho y sonríe francamente, no sólo para la foto. Esta militante sabe que es el primer paso hacia la ciudadanía plena de sus compañeras travestis. “Vamos a empezar a ser tratadas como iguales, personas que podemos desarrollar nuestra vida cotidiana como profesionales, artistas, políticas siendo quienes somos, en vez de quedar sujetas a la burla, al menosprecio como hasta ahora”, reflexiona.

Conversamos en su oficina de la cooperativa textil Nadia Echazú que funciona desde hace 4 años en Avellaneda y que es salida laboral para 60 personas excluidas no sólo del mercado laboral, sino de sus hogares, de la escuela, de la vida del país. Tiene una convicción y una fuerza que emociona. “Me tengo tanta fe que quiero ser Presidenta de la Nación”, dice cuando hablamos sobre la necesidad de seguir abriendo espacios de ciudadanía. “No sólo sería lograr la presidencia, sino que cuando se me tenga que imputar algo, se me evalúe por mi capacidad de gestión y no por mi condición de travesti”.

Estas son sólo algunas de las reflexiones de Lohana. Los convido a la entrevista completa con una persona que nos ayuda a pensar un país, de verdad, más inclusivo.

- ¿Cuál es la realidad de las travestis hoy?

- Puedo dar cuenta de las situaciones que debemos atravesar las travestis y transexuales en la Argentina y en todo América latina. El travestismo acá se asume entre los 8 y los 13 años y produce una expulsión del hogar del niño o niña travesti. Las travestis femeninas somos rápidamente expulsadas, quizá por el viejo proverbio de que echar a la manzana podrida no permitiría que se pudra todo el cajón. Las familias están en esa situación de tensión y nos echan de nuestros hogares. El relato que yo encarno, matices más matices menos, no es ajena a ninguna travesti del país: las situaciones de violencia, marginación, el encarcelamiento, la muerte, las condiciones de la transformación del cuerpo en absoluta ilegalidad son situaciones comunes a todas nosotras.

- ¿Cómo definiría la identidad travesti?

- Para mí el travestismo es lo mejor que me pasó en la vida, mi manera de estar y de ser en el mundo, es mi manera de relacionarme. Para mí el travestismo viene justamente a romper con esa cuestión sexo/género de creer que porque alguien tiene una vagina automáticamente es mujer o quien tiene un pene automáticamente es varón. El travestismo rompe con eso y es la prueba más maravillosa que rompe con esto de la dualidad varón/mujer. Nosotros somos personas que podemos tener una genitalidad pero podemos también construirnos en otra identidad sexual.

- Ni femenino ni masculino…

- Ninguno de los dos. Yo me construyo en el universo de lo femenino, pero no soy mujer, tengo diferencias marcadas con las mujeres. Pero tampoco, por tener genitalidad que pertenecería a los varones, soy varón. Lo que el travestismo ocupa es un lugar propio.

- ¿Entonces, no necesariamente deberían operarse para parecerse a una mujer?

- Primero: no se puede generar un estándar de travesti porque yo no podría decir que soy modelo de las travestis, ni nadie se puede arrogar esa presuntuosidad. Segundo, son derechos personalísimos y cada uno vive el travestismo como lo quiere vivir y si alguien cree que una cuestión cosmética es lo que completa esa identidad está todo bien. También somos muchas las que no: la verdad es que a mí no me gusta pintarme, pero hay chicas que están pintadas como portones. Pero ni ellas son más travestis ni yo menos. Lo que nosotras remarcamos es que no sea una obligación, un mandato patriarcal; que sea porque lo siente, no porque crea que si no se opera o no se pinta no está legitimada su identidad.





UN DNI QUE LAS REPRESENTE

- ¿Cuál es la importancia de la ley de identidad de género?

- Es fundamental porque por primera vez se nos va a reconocer como ciudadanos y ciudadanas de este país, nos va a poner en una situación de igualdad con todo el resto. Primero, reconociendo la igualdad, es decir, que nosotras podamos desarrollar nuestra vida cotidiana como profesionales, artistas, políticas siendo quienes somos y no quedar sujetas a la burla, al menosprecio de otros. Nosotras vamos a poder tener un documento que va a ser el punto de partida a la construcción de ciudadanía travesti-transexual. Entonces, nosotras vamos a poder, con el documento, decir ‘esto es lo que nosotras somos’ y poder gestionar nuestras vidas en todos los sentidos como ciudadanas, que nadie sienta que nos pueden negar un derecho porque el documento no corresponde con tu identidad de género, con tu apariencia. Esto es lo que la gente no logra dimensionar.

Lo que muchos no ven es que nuestras vidas son cotidianamente controladas, con hechos. Por ejemplo, para ir a la escuela un niño/niña, adolescente o adulto anotarse en una escuela y cursar termina siendo como una gran epopeya, como grandes cruzadas. Y en el siglo XXI con la tecnologización, el avance que hay en todo sentido realmente es una cuestión retrógrada que no tiene razón de ser. Ir a un hospital, es otro ejemplo de cómo nos cuesta todo. La salud, la educación son derechos garantizados en nuestra constitución y a nosotras no se nos garantiza ese acceso.

- ¿Cuál diría que es la realidad travesti? ¿Por ejemplo, cuál es el promedio de vida?

- El promedio de vida es bastante triste: cuando la media nacional está mucho más alta (supera los 70 años) la edad de mortandad de las travestis no supera los 30 años y las causas de muerte son absolutamente evitables. Los tres causales son VIH/sida, la muerte indiscriminada y violenta por cualquier razón (la discriminación muchas veces toma la forma de violencia física) y el uso discreción de las cirugías, realizadas en situaciones irregulares.

- ¿Cuáles son los problemas laborales que las afectan?

- La sociedad genera un pánico general sobre nuestra sexualidad y nuestras identidades: en el imaginario colectivo somos agresivas, ladronas, sidosas, escandalosas, exhibicionistas. Toda una batería de cuestiones negativas que están sobre nosotras. Entonces, ¿qué pasa con nosotras? La sociedad, perversamente, ha generado un rol de que las personas travas sólo pueden prostituirse. No se piensa en nosotras en términos de políticas públicas, si no en términos de zonas rojas, sin que nosotras seamos las que las pidamos. Nunca ví una manifestación de travestis pidiendo una zona roja, por ej; sí seguimos yendo a reclamar políticas públicas. Entonces, se ha generado esa historia: que nosotras sólo servimos para la prostitución y no nos ven como fuerzas productoras de trabajo, no nos ven con capacidades para hacer cualquier cosa.

- ¿Qué pasa cuando una compañera va a pedir trabajo?

- No se lo dan. Simple y sencillamente lo que empieza a operar ahí son los prejuicios sobre la persona. No importa lo calificada o no que esté para ese trabajo.

- ¿La desocupación es del 100 por ciento?

- Del 100 por ciento. Y eso es llamativo porque si lo medimos en términos de pobreza, no todos los pobres no tienen acceso a un empleo. O si lo pones en términos de comunidades, tampoco hay comunidades enteras excluidas del mercado laboral. En cambio, nosotras si somos mil, las mil estamos desocupadas.

- ¿Cuál es la alternativa? ¿Cómo juega ahí la prostitución?

- Para mí la prostitución es una imposición de los estados, de la sociedad. Nosotras no la asumimos como un trabajo, somos abolicionistas. Por eso creamos esta cooperativa y le exigimos al Estado políticas públicas porque nosotras no queremos zonas rojas, no queremos ser consideradas carne de alto consumo, no tiene nada que ver con nosotras. Nosotras somos mucho más que eso y no aceptamos ni aceptaremos nunca la prostitución como un trabajo. Entonces desde ahí es que empezamos a formar cooperativas, a capacitarnos, a tomar cursos para ingresar al mundo laboral.

LA COOPERATIVA DE TRAVESTIS

- ¿Cómo surge esta cooperativa?

- La cooperativa Nadia Echazú se formó en respuesta a eso que charlábamos. Empezamos a pensar en el autoempleo porque la realidad es que no nos da trabajo. Entonces, somos 60 compañeras que trabajamos en esta cooperativa textil: nos hemos capacitado con la ayuda de distintos ministerios de la nación y hoy todas dejamos la prostitución. Es textil porque la ropa tiene mucho que ver con nosotras. En principio habíamos pensado en algunos cursos de 6 meses, pero hace ya 4 años que estamos y no se fue ninguna. Para reforzar lo que decía, nadie volvió a la calle pese a ganar mucho menos de lo que sacaría ahí. Esto claramente muestra que acá se busca otra cosa, es todo un aprendizaje.

- ¿Qué producen?

- Hacemos sábanas que vendemos a particulares y, también, guardapolvos para el Ministerio de Desarrollo Social, que se los entregan a niños. Por mes hacemos un promedio de 5.000 sábanas y la misma cantidad de guardapolvos. Además, este mes, por ejemplo, hicimos un extra de 20.000 pañuelos y banderines. También hacemos remeras cuando nos piden.

- ¿Qué repercusión tuvo esta cooperativa en la comunidad?

- Es de resaltar eso porque fue tan positiva que se han formado otras cooperativas. Ya somos cuatro. Las compañeras empezaron a pensar que se puede acceder a un empleo, que nosotras podemos capacitarnos, empezar a perder el miedo y buscar dentro de nosotras mismas las potencialidades que tenemos. Hay textiles y también de catering.

- ¿Contratarían a alguien que no sea travesti?

- No, porque perdería el objetivo del proyecto. El objetico es crear una cooperativa para travestis, la población más vulnerable es esa, las beneficiarias tienen que ser ellas.

- La situación ideal sería que no se necesiten lugares de trabajo para hombres, para mujeres, para travestis, ¿no?

- Eso me produce confusión, porque a mí me parece que es bueno estar entre pares, uno elige con quien estar. Acá somos todas travas, nos conocemos, hablamos, tenemos códigos en común, la pasamos súper bomba. Lo que sí creo es que tenemos que poder integrar otros espacios, que este no sea nuestro único mundo. Pero yo salgo de acá y ando por mil lugares: con mi familia, mis amigos, amigas, transito otros espacios. No es que estamos en un ghetto. Pero para determinadas cosas estar con gente a la que no hay que explicarles determinadas cosas, está bueno, relaja. También nos une mucho la ideología y la forma de pensar.

POLITICA Y TRAVESTISMO

- ¿Se imagina el día en que haya una diputada travesti, por ejemplo? ¿Cuán lejos está?

- Yo quiero ser Presidenta de la Nación. ¡Mi autoestima ha crecido tanto! No sólo sería lograr la presidencia sino que cuando se me tenga que imputar algo, se me evalúe por mi capacidad de gestión y no por mi condición de travesti. Esos cimientos en esta sociedad todavía están muy arraigados. Hemos avanzado mucho, pero no lo suficiente.

Primero tiene que salir la ley de identidad de género. Pero luego hay otras cosas: por ejemplo, por qué los diputados no tienen secretarias travestis? Yo soy asesora de la Diputada Diana Maffía, de la legislatura de la Ciudad, y veo que en ese mundo no hay otras travestis. Entonces, cuando nosotras seamos maestras, meseras, enfermeras, compañeras afectivas de alguien, diputadas, actrices ahí vamos a decir que habremos cambiado como sociedad.

Por eso, cuando la ley de identidad de género a mí me conceda el documento no va a ser sólo un beneficio para mí sino para toda la sociedad. Niños, niñas, adultos, jóvenes van a sentir que se puede dialogar con otra sexualidad, que hay otras maneras de ser en el mundo y que nadie las debe violentar. Cualquiera va a poder vivir su sexualidad, su vida, sus libertades, su forma de ser en el mundo.

- Un hermoso perfil de Lohana Berkins, en Las 12 (Suplemento Página 12)

Violencia doméstica: el 54% son casos de "alto riesgo"

Según datos de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), dependencia creada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en septiembre de 2008, en el 54% de los casos denunciados se observa un nivel de riesgo “alto” o “altísimo”.

Los datos surgen de un relevamiento realizado durante julio de este año, períodos en el que ingresaron 593 casos.

Al ser consultados los profesionales de los equipos interdisciplinarios de la OVD, señalaron que la valoración del riesgo se sustenta en la cantidad y el tipo de indicadores de riesgo que reúne la situación, sumado al tiempo de exposición de la víctima a dichos indicadores.

Se consideran situaciones de alto riesgo las de inminente peligro para la integridad psicofísica de las personas.

En ese sentido, las situaciones de medio y bajo riesgo reunirán sólo algunos de estos indicadores, sin que signifique un riesgo inminente, ya sea por la frecuencia, la intensidad o los recursos propios con los que cuenta la afectada para evitar un nuevo episodio de violencia.

“La agresión sexual es un arma como cualquier otra”

¿Hay un mensaje cifrado en los asesinatos de las dos turistas francesas en Salta? ¿Puede haber otra lectura de la violencia que sufrieron sus cuerpos en un paraje turístico poco habituado a tanta saña? La antropóloga, docente e investigadora Rita Laura Segato, reconocida por su conceptualización y análisis del fenómeno del femicidio en América latina, ofrece su mirada, inquietante. Para Segato, el doble homicidio tiene olor a crimen con móvil político. En una extensa entrevista con Página/12 fundamenta su punto de vista. “Es a través de la agresión a la mujer que se agrede a un antagonista”, dice la antropóloga. En su hipótesis, el doble crimen habría apuntado a perjudicar al gobierno de Salta, encargado de velar por la seguridad de las turistas.

Segato responde desde Foz de Iguazú, donde es investigadora visitante en la Universidad de la Integración Latinoamericana-Unila. Los asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres son uno de sus temas de estudio. Para comprender sus huellas hay que leer a Segato. Esta argentina que reside desde hace varios años en Brasil –y cada tanto viaja al país– es autora de Las Estructuras Elementales de la Violencia, La Nación y sus Otros (Prometeo, 2003 y 2007) y La Escritura en el Cuerpo de las Mujeres Asesinadas en Ciudad Juárez (Editora de la Universidad del Claustro de Sor Juana, México, 2006). También es profesora de la Cátedra Unesco de Bioética de la Universidad de Brasilia.

Estaba Segato camino al aeropuerto de Salta, cuando conoció la noticia de los asesinatos de las jóvenes Houria Moumni y Cassandre Bouvier. Desde entonces, el caso concentra sus pensamientos.

–¿Cree que son dos femicidios más o piensa que tienen características particulares?

–Tienen un carácter inusual por varios motivos: ante todo, la agresión concluida con ejecuciones perpetradas fríamente con un tiro en la cabeza y otro por la espalda con el arma apoyada en el cuerpo no me parecen formas de matar frecuentemente asociadas a la violencia sexual. En segundo lugar, la zona en que el crimen sucedió es habitada por gente simple, trabajadora, y ciertamente no un escenario habitual de actos de violencia. Este crimen impar y de localización impar fue perpetrado en medio del fragor de la contienda electoral, en una escena marcada por el odio y la de-sesperación de aquellos que se ven progresivamente desplazados del control de las posiciones de poder en el país. O, dicho de otra forma, en medio de una guerra sorda por el control de esas posiciones de autoridad y poder.

–¿Qué le hizo pensar en la hipótesis de un crimen con móvil político?

–Todos los entrevistados por la prensa, vecinos de las inmediaciones del crimen y de los detenidos, insisten en que hay que mirar hacia afuera del pueblo de San Lorenzo para encontrar a los responsables; reiteran la afirmación de que se trata de crímenes de “gente de poder”, que “tienen que ver con la política”, y sugieren que la policía puede estar “plantando pruebas”. A la gente hay que escucharla. Especialmente cuando lo que dice es recurrente y refleja un gran acuerdo de puntos de vista. Infelizmente, una vez más, la caricatura de la “civilización” contra la “barbarie” es revivida, la mirada inculpadora es eurocéntrica, y se busca imputar a la gente no blanca y pobre. Los medios revelan indicios de que el principal detenido, Gustavo Lasi, ha sido golpeado y apremiado ilegalmente, lo que ciertamente retira legitimidad y credibilidad a sus declaraciones ante el juez. Nuevas dudas surgen frente a la sorprendente presteza de los medios en divulgar lo que aparece como una confesión de mediana culpabilidad: habría cometido una sola de las violaciones, sin otras formas de violencia, y acusado a los otros dos sospechosos de las otras agresiones. Cabe siempre la duda: ¿habrá esto resultado de alguna negociación para acelerar la resolución del caso? Además de los golpes, ¿habrá sido ofrecido algún beneficio para obtener esta media confesión y el bien acogido testimonio que perjudica a los otros detenidos?

–¿Qué otros aspectos del caso le despiertan dudas?

–En los primeros días, se había revelado que en el libro de entrada a la visita del paseo donde ocurrió el crimen se consignaba, para esa misma tarde, el ingreso de cuatro hombres. Los datos de las víctimas son más precisos, como, por ejemplo, su hotel, pero del grupo de hombres sólo se dice apenas “de Córdoba”, “por la tonada”, pero no figuran sus nombres ni lugar de hospedaje. Y no hay trazo en el libro ni de la salida de las jóvenes ni del grupo de hombres. Muchos de los crímenes de género de la actualidad ocurren en situaciones de contienda entre facciones. Esta es una estructura recurrente que creo reconocer aquí, como variante de otras situaciones que he analizado. Esto a mí se me ocurre por lo menos extraño en la apacible y turística localidad de San Lorenzo, a manos de personas que conviven habitualmente con el turismo y, especialmente, como en el caso del principal sospechoso, que trabajan en el ramo y tratan profesionalmente con legiones de mujeres jóvenes europeas que viajan no siempre acompañadas por hombres. Entonces, la pregunta que no quiere callar es: ¿por qué ocurrió precisamente en vísperas de una elección?

–Además de la confesión del propio Lasi, estudios de ADN confirman que violó a una de las chicas.

–Los resultados hasta el momento no me parecen convincentes, incluyendo la propia prueba del ADN. Es importantísimo y obligatorio mantener una rígida vigilancia y verificación no solamente de los procesos de análisis de las evidencias, sino sobre todo, y más todavía, de los procedimientos de hallazgo y colecta de las supuestas pruebas, incluyendo aquí la muestra de material genético. Me preocupa el hecho de que la policía necesite “resolver el caso” por cualquier medio y rápidamente porque hay presiones de todo tipo para que eso suceda. Una investigación así nunca será confiable.

–¿Cree que pudo haber instigadores?

–Sí, creo que hubo instigadores. Creo que hay responsables que han salido de escena y que no están ni siquiera siendo buscados.

–¿Cómo asocia estos crímenes a su modelo de entender la violencia de género?

–Este caso evoca otros asesinatos de mujeres que son percibidos como raros, excesivos en el uso de la violencia letal, planeados para matar desde el comienzo, y en los que la agresión sexual es solamente un medio y una de las formas de la acción dañina. Este crimen con características raras cierra con mi hipótesis teórico-policial de siempre, que se puede resumir así: es a través de la agresión a la mujer que se agrede a un antagonista. Es en el cuerpo femenino violado y ejecutado que en las guerras contemporáneas se reduce al enemigo, se lo desprestigia y desmoraliza. Ese antagonista es quien tiene a su cargo, o debería tener, el papel de tutor, protector o responsable por la víctima, papel que, como la agresión prueba, no consigue cumplir, quedando por lo tanto deshonrado en su papel de autoridad viril. En este caso, es evidente que el responsable por la custodia y seguridad del turismo es el gobierno de Salta.

–Suponiendo que pudo ser un doble crimen de móvil político, ¿por qué estima que se eligieron mujeres? ¿Hubiera sido igual que fueran turistas varones?

–El abuso y la agresión sexual y física a las mujeres es más eficiente como forma de operar el desprestigio moral de quien se encuentra en la posición de garante por la custodia de sus cuerpos. Es un lenguaje. Un lenguaje que emana de una estructura como es la de género, una relación entre posiciones que origina una lengua bastante estructurada y, en verdad, previsible.

–¿Encuentra similitud con otros casos de Argentina?

–Una de las razones por las que es tan difícil disminuir la impunidad cuando se trata de crímenes con móvil de género es que su unidad de fondo, proveniente del carácter violentogénico general del patriarcado como primera y última pedagogía de poder, nos ciega para entender las variedades de los mismos. En la torpeza de la razón no percibimos la cantidad de diferencias en que la virulencia del género se manifiesta. Tendemos, entonces, a privatizar todos los crímenes de género, es decir, verlos como si emanasen siempre de la esfera de la intimidad, de los deseos íntimos y perversos de los sujetos, y eso nos impide ver algo muy importante: que la agresión sexual es un arma como cualquier otra, que irrumpe hoy en la esfera pública para hacer sus víctimas como nunca antes, llevando un mensaje que nada tiene a ver con lo privado ni con el reino de la intimidad.

–¿Hay puntos de encuentro con los crímenes de mujeres en Ciudad Juárez, en México?

–Lo que me instigó a responder esta entrevista y detonó mi malestar con relación al enfoque del caso por parte de las autoridades y los medios fue, en primer lugar, la impresionante semejanza entre la reacción de la gente en San Lorenzo y la reacción de la gente común en Ciudad Juárez. Hablan de lo mismo, dicen lo mismo: “Miren al poder y encontrarán a los responsables”. El discurso es idéntico. Y al discurso del pueblo hay que darle oídos y hay que respetarlo.

jueves, 18 de agosto de 2011

IDENTIDAD DE GENERO

En un plenario de comisiones se tratarán los proyectos que permiten a los transexuales reafirmar en los registros públicos el sexo que deseen reasignarse

Las comisiones de Legislación General y de Justicia, en una reunión conjunta, tratarán este jueves varios proyectos que permitirían rectificar datos personales en los registros públicos a quienes entiendan que no coinciden con su género de origen.

Para ello, además de los legisladores, se presentarán diferentes especialistas para que brinden su opinión.

Hay cuatro proyectos de ley denominados de "identidad de género", firmados tanto por diputados del oficialismo como de la oposición -e impulsados por diferentes organizaciones nacionales- que avalarían el cambio de nombre y sexo a través de trámites menos complejos que los actuales.

Algunos, además, incluyen la gratuidad de cirugías de reasignación de sexo y/o terapias hormonales mediante el Plan Médico Obligatorio (PMO).

Actualmente, se necesita de la aprobación de la Justicia para poder cambiarse el nombre del DNI y para someterse a una operación de reasignación sexual (ya sea una faloplastia o una vaginoplastia).

Los impulsores de las leyes aseguran que estos procesos judiciales son largos, costosos, desgastantes e invasivos, y suponen pericias médicas, psiquiátricas y psicológicas.

Violencia doméstica: en dos años las denuncias crecieron 33%

Son datos de la Oficina de Violencia Doméstica. En julio último ingresaron 593 casos, mientras que durante el mismo mes de 2009 se registraron 444

La Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, informó que las denuncias vinculadas con aquella problemática crecieron 33% en dos años.

Así, el informe elaborado por el mencionado organismo reveló que en julio de 2011 se registraron 593 casos, mientras que durante el mismo mes de 2009 la cifra fue de 444.

Asimismo, el documento indicó que en el 84% de los casos la relación de pareja (parejas, ex parejas, concubinos, cónyuges y novios) es la predominante entre las personas afectadas y las denunciadas.

En tanto, se informó que el 77% de las personas afectadas son mujeres y el 84% de los denunciados son hombres.

La OVD está ubicada en Lavalle 1250, en la Ciudad de Buenos Aires y atiende todo el año durante las 24 horas.

Seguridad para todos ¿y todas? VIOLENCIA DE GENERO

Alejandra tiene 40 años, vive en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, en Argentina. Vivió casi 20 años con el que fue su esposo. Muchas veces, le pegó casi hasta la muerte, humilló y maltrató delante de los hijos de ambos. A fi nes del 2009, después de una golpiza más, decidió dejarlo. Lo volvió a ver sólo una vez, de lejos. El tiene una orden de alejamiento que cumple a excepción de la escuela, donde sistemáticamente espera que el hijo salga para llevárselo sin permiso. Aún así, Alejandra tiene miedo de que la busque y la mate. En la justicia se está tramitando una causa por lesiones graves, por la que él podría recibir tres años de prisión. 'Cuando salga no va a parar hasta que me encuentre.'

Se calcula que la mitad de las mujeres de América Latina son víctimas de algún tipo de violencia de género y que al menos la mitad de las mujeres asesinadas en el mundo lo fueron por razones de género. Según la Campaña Únete contra la Violencia hacia las Mujeres, del Secretario General de las Naciones Unidas, una de cada tres mujeres en el mundo fue o será víctima de violencia de género en algún momento de su vida y en América Latina el panorama es tan grave como para hablar de pandemia.

Se trata de un padecimiento arraigado en conductas culturales patriarcales que menosprecian a las mujeres, considerándolas propiedad de los varones y que limita seriamente las posibilidades de desarrollo de los países del continente.

Rebeca Grysnpan, ex directora regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), decía durante el lanzamiento regional de la Campaña Únete para combatir la violencia de género del 2009: 'La violencia de género presente en nuestras sociedades interpela nuestro modelo de desarrollo y de democracia, la sentencia es categórica. No habrá desarrollo humano si no erradicamos esta herida abierta contra la dignidad humana y los valores básicos de la sociedad como es la violencia contra la mujer.

No habrá desarrollo humano si madres, hijas, hermanas, mujeres y niñas viven en el temor y sin libertad'.

La violencia de género es ejercida por los hombres sobre las mujeres en diversos ámbitos sociales: la casa, la calle, la escuela, el trabajo, y la lista podría seguir. Esta condición de inseguridad permanente es denunciada desde hace años por el movimiento de mujeres, reclamando a los Estados que reconozcan la violencia específica de género y actúen al respeto. Si bien el panorama hoy no es tan árido como hace treinta años, aún queda mucho por hacer para que las mujeres puedan sentirse tranquilas dentro de sus hogares y cuando atraviesan el umbral del mismo.